Archivo para 24 mayo 2014

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ÍNDICE DE ARCHIVO MASÓNICO N°1 AL N°32

(1° Noviembre 2003 – 1° marzo 2014)

 

Nº 1.- 1º noviembre 2003

Presentación.

Acta de la Tenida de Instalación de la Logia “Unión Fraternal”, Valparaíso, 1855.

Cuadro de la R. Logia “Unión Fraternal”, Agosto de 1855.

Invitación a una ceremonia de Iniciación en 1856.

Acta de Fundación de la R. Logia “Estrella del Sur”, Concepción, 1856.

La Masonería en Concepción, 1857 – 1865.

Manuel de Lima y Sola. Apuntes para una nueva biografía.

 

Nº 2.- 1º marzo 2004

Memoria leída por el Venerable Maestro Juan de Dios Arlegui en 24 de Junio de 1858.

Juan de Dios Arlegui hasta junio 1858.

La casa masónica de Unión Fraternal: Calle Cochrane 16.

La hambruna de 1857 y la acción caritativa de Unión Fraternal.

Acta de fundación de la R. L. “Estrella del Sur” de Concepción.

La R. L. Fraternidad Nº 2, de Concepción. Fragmento de una carta de Rodolfo Martínez M. al G. M. Navarrete y López. Concepción, el 13 de febrero de 1914.

El primer funeral masónico en Valparaíso.

Manuel de Lima y la revolución peruana de 1856.

 

Nº 3.- 1º julio 2004

Pedro Lira. Un capítulo sobre la influencia de la Masonería en la cultura chilena.

El pintor Manuel A. Caro.

Manuel de Lima y Sola. La infructuosa búsqueda de una iconografía.

El Contralmirante Galvarino Riveros.

Carta de Juan de Dios Merino Benavente, 10 de mayo de 1862.

Reglamento de la R. Logia “Estrella del Sur”, de Concepción, en 1857.

 

Nº 4.- 1º noviembre 2004

Memoria de la Logia “Unión Fraternal”, de Valparaíso. Juan de D. Arlegui, 24 junio 1859.

Acotaciones a la Memoria de Juan de Dios Arlegui, 1858/1859.

La Sociedad Protectora del Trabajo.

Melitón Caso. (1812-1865). Primer Diputado Gran Maestro de la Gran Logia de Chile.

Algunos antecedentes sobre el origen de la R. Logia “Justicia y Libertad” Nº 5.

 

Nº 5.- 1º marzo 2005

Capítulo de San Juan “L’Etoile du Pacifique”, Valparaíso, 1854.

Contrato para construir una sede para la Gran Logia de Chile en 1868.

El frustrado intento de construir Templo y sede para la Gran Logia en 1868.

Emilio Chaigneau y Federico Lavoisier. Fotógrafos y Masones del siglo XIX.

La Unión Masónica para el Salvamento de Vidas en Mar y Tierra.

Un documento de la Unión Masónica para el Salvamento de Vidas.

Primera Memoria Anual de la Unión Masónica. 1º agosto 1882.

Estatutos de la Unión Masónica para propagar el Salvamento de Vidas.

 

Nº 6.- 1º julio 2005

José Ignacio Vergara, Intendente de Talca

El Luvetón

Los Lynch en la Masonería chilena del siglo XIX

Sociedad de Instrucción “Blas Cuevas”. Memoria correspondiente a 1896.

 

Nº 7.- 1º noviembre 2005

Alexander Blackwood. Primer mártir masón del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso.

El venezolano Hilarión Nadal en Chile.

El artista pintor Cosme San Martín. (1849-1905).

La Masonería en Arica en el siglo XIX. Primera parte: 1863-1892.

La Logia “Aurora” Nº 6 de Valparaíso. Primera época: 1868-1875.

Tenida de instalación de la Logia “Estrella del Sur”, de Concepción, en 1857.

 

Nº 8.- 1º marzo 2006

La Masonería en Arica en el siglo XIX. Segunda parte: 1893-1905.

Acta de fundación de la R. L. Morro de Arica Nº 12. (Documento).

Lista de Oficiales de la R. L. L’Etoile du Pacifique, elegido para el año 1857/1858. 22 junio 1857. Firmada por el hermano J. H. Geiger, Secretario. (Documento).

Cuadro de los Oficiales Dignatarios de la R. L. Etoile du Pacfique para el año 1862/1863.

 

Nº 9.- 1º julio 2006

Rafael Barazarte Oliva, Octavo Gran Maestro de la Gran Logia de Chile.

Blas Cuevas, Masón y Filántropo.

 

Nº 10, 1º diciembre 2006

El actor Antonio Gaytán en Concepción, 1861.

Rafael Barazarte Oliva, Octavo Gran Maestro de la Masonería Chilena.

Breves sobre masones: Francisco Bilbao.

 

Nº 11, 1º marzo 2007

Argentinos en las primeras logias de Valparaíso, 1850-1864.       

Sociedad Reparadora.

Felipe Calmann, 1816-1871.

Comentarios de la Logia “Unión Fraternal” a los Reglamentos Generales del Gran Oriente de Francia en 1858.

Los primeros masones en pasar a decorar el O.·. E.·., Aburruza, Eichhoff y Ehlers.

Dos francmasones insepultos.

 

Nº 12, 1º julio 2007

David Urquhart (1846-1919).

Arlegui y las elecciones de 1873.

José Acuña Latorre.

Theodore C. Marceau, fotógrafo.

La defunción del masón Agustín del Canto.

Carlos Schürmann Ritter (1880-1941). Autobiografía.

 

Nº 13º, 1º noviembre 2007

El edificio del Club Central en Valparaíso, 1872-1906.

Los hermanos Ballas.

Vittorio Cuccuini Nannelli, fundador de la Cruz Roja de Magallanes.

Homenaje masónico a la artista Adelaide Ristori.

El clérigo y masón Joaquín Chiriboga Terán.

Algunas citaciones por la prensa de Valparaíso en 1873.

Una polémica religiosa entre masones.

Eneas Ramón Acevedo Gaete, 1841-1910.

Miguel José Santa María Artigas, 1814-1873.

Discurso de Juan de Dios Arlegui sobre educación (1872).

 

Nº 14, 1º marzo 2008

El reverendo José Manuel Ibáñez Guzmán (1841-1875).

La modificación a los catecismos en 1869.

Documento: Observaciones a los catecismos de 1º y 2 º grados.

 

Nº 15, 1º julio 2008

Manuel de Lima en la Masonería

Juan de Dios Arlegui en la Masonería

Memoria leída por el S. G. M. Juan de Dios Arlegui en la Asamblea General de la Gran Logia de Chile celebrada en julio de 1872

Antonio Barrena Lopetegui (1820-1905).

Francisco A. Machuca Marín.

Índice de la revista masónica La Cadena de Unión (1895-1896).

Alcibíades Vicencio Tholar, Masón sin mandil. (1859-1913).

Manuel 2º Escala Arriagada.

 

Nº16, 1º noviembre 2008

El Mandil en la Masonería chilena.

Una caricatura de 1879.

El actor Antonio Gaytán, 1820-1890.

Círculo del Progreso en Concepción, 1861-1862.

Andrés Cassard. Garante de Amistad de la Gran Logia de Chile.

Documentos antimasónicos. Copiapó, 1877.

Documento Antimasónico. De la Sociedades Secretas, Santiago, 1864.

 

Nº17, 1º marzo 2009

La Constitución Masónica del Gran Oriente de Francia y de la Gran Logia de Chile.

Ambrosio Sáez de Bustamante, procesado por la Inquisición por el delito de Francmasonería.

 

 

Nº 18, 1º julio 2009.

Juan de Dios Merino Benavente                                                                             

Antecedentes para la historia de la Masonería Capitular, 1895-1903                  

Oficialidad de la Logia Estrella de Chile Nº 17, Santiago, c1900                          

La Adopción Masónica                                                                                            

William F. Pendavis y la primera Logia Masónica de Tocopilla                            

El terremoto de 1877 en Tocopilla                                                                         

Las Oficialidades del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en Chile, en 1865            

 

Nº 19, 1º noviembre 2009.

Palacio Arrieta. (Imagen).

El Templo Masónico usado en Santiago entre 1865 y 1872.

Salvador Allende Castro.

Mariano E. de Sarratea (Imagen).

Guillermo E. Gotschalk, primer Venerable Maestro de la Logia Orden y                       Libertad N°3, de Copiapó.

La acusación de ser masón como arma de desprestigio entre católicos.

Algunos mitos en la reciente historiografía masónica y la obra de Fernando Pinto Lagarrigue como fuente de errores.

Primeros proyectos para la creación de una Logia en San Felipe.

Francisco Bilbao. (Biografía escrita en París, en 1873).

 

Nº20, 1º marzo 2010.

Guillermo 2º Münnich Frick

La Gran Logia Simbólica de Chile

Pierre Antide Martin

Circular de la Gran Logia de Chile, 15 septiembre 1862

 

Nº21, 1º julio 2010.

Identidad masónica de las Logias Lautarinas          

Aportes de Bethesda Lodge a la Masonería Chilena

Bosquejo Histórico 1865-1965 del Capítulo King Cyrus

Efemérides de la Masonería Chilena

 

Nº22, 1º noviembre 2010.

Winslow Lewis (1799-1875).

Logia Trabajo y Honradez Nº17

Los Himnos masónicos en Chile.

Domingo Arturo Sanderson Zavala

Estatutos del Gran Oriente Nacional del Perú, 1856.

 

Nº23, 1º marzo 2011.

El masón Ventura Blanco Encalada

Monumento a los bomberos mártires de Valparaíso.

Un bautismo masónico. (Santiago, 1878).

Los masones de Valparaíso ante la muerte del Papa Pío IX.

Instalación solemne de las Logias de la obediencia de la Gran Logia en los orientes de Santiago y Valparaíso (1868).

 

 

Nº24, 1º julio 2011.

David Trumbull (imagen)

David Trumbull (biografía)

Maipina de la Barra Lastarria, primera chilena en la Masonería

Una catedral católica sobre un templo masónico en Valparaíso

La muerte del Gran Maestro Juan de Dios Arlegui

Testamento de Juan de Dios Arlegui Gorbea

En busca de fuentes alternativas para la historia de la Masonería

Günther Böhm Grunpeter

Pío IX, el Papa acusado de Francmasón

 

Nº25, 1º noviembre 2011.

Oficialidad de la Logia Unión del Sur Nº18, Talca, c1893.

Cuerpos masónicos en Chile, 1850-1906.

Jacinto Niño Villarreal.         

Fiesta Blanca de Huelen Lodge, de Santiago, en 1883.

El Grado 33º de Eduardo de la Barra Lastarria.

Instalación de oficiales de la Huelen Lodge en 1883.

Discurso fúnebre por Julio Carcasson, Coquimbo, 1883.

Discurso de Edmundo Maubrac, Unión Masónica para el salvamento.

Carta de las Logias de Santiago contra la pena de muerte, 1871.

 

N°26, 1° marzo 2012.

Los masones en la Guerra Civil de 1891.

Logia Fraternidad y Progreso, Iquique (1875-1918).

Diego Portales y su idea de utilizar a la Masonería.

Logia Deber y Constancia Nº7, Santiago (1869-1882).

La cremación de cadáveres en Chile (1881).

 

N°27, 1° julio 2012.

Juan Bautista Casanave Contreras.

Abraham Lincoln. Una confusión masónica en Chile.

Discurso fúnebre por Marcial González Ibieta.

Emilio E. Olivares Dolarea. Segundo V. M. en La Serena.

La nueva encíclica del Papa León XIII. (1884).

 

N°28, 1° noviembre 2012.

Fidel Muñoz Rodríguez, Gran Maestro de la Gran Logia de

Edgar Perramón Quilodrán.

 

N°29, 1° marzo 2013

Logia Arturo Prat N°20. La primera Logia de Curicó (1903-1907).

Algunos datos sobre los miembros de la Logia Arturo Prat N°28, Curicó.

El asesinato del masón Rafael de J. Valdés, Copiapó, 1866.

Reconocimiento del Supremo Consejo del Grado 33° del REAA para Chile, por parte de la Gran Logia de Chile. (29 abril 1903).

N°30, 1° julio 2013

Carta del masón Pedro Aguirre Cerda                                            

Benjamín Oviedo Martínez (1894-1972)                                        

El Gran Maestro Enrique Mac Iver                                                 

Carta de Honradez y Trabajo N°17, Antofagasta, 1878      

 

N°31, 1° noviembre 2013

Vicente García Aguilera

Aportes de la Masonería peruana a la Masonería chilena

Reunión Blanca en 1876

 

N°32, 1° marzo 2014

Alfonso Gent (1813-1894)

El médico Julio Rodríguez Morales en Copiapó, en 1872

La supuesta pertenencia de Arturo Prat a la Masonería

Funeral del masón Hugo Plunket Bourchier

Instalación de la Logia St. John’s, de Concepción, en 1885

Instalación de Oficiales en la Logia Huelén, de Santiago, 1885

 

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May
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Homenaje a Manuel de Lima y Sola. San Felipe, 17 de mayo de 2014

HOMENAJE A MANUEL DE LIMA Y SOLA

            Me ha correspondido el honor de representar a mi R. L. Patria y Libertad N°36 en este homenaje al fundador de la Masonería chilena, V. H. Manuel de Lima y Sola.

            Y este homenaje tiene el mérito de realizarse en San Felipe, la ciudad que le acogió como uno de los suyos durante la mitad de su vida.

            Iniciado en la R. L. Unión N°5, de Caracas, en 1842, en cuanto resurgió la Masonería en Chile, se incorporó a sus filas en la R. L. L’Etoile du Pacifique, para fundar luego la R. L. Unión Fraternal y pasar a ser su Venerable Maestro. Creada la Gran Logia de Chile, ocupó el puesto de Segundo Gran Vigilante. Su actividad masónica y su fe en los principios de la Orden se mantuvieron firmes y seguros hasta los últimos días de su vida, cuando contribuyó con su obra a dar los pasos fundacionales del Taller sanfelipeño.

            La Masonería, desde su creación, fue un espacio de unión para los hombres de todas las creencias, ajenos a los dogmatismos e irradiando amor por sus semejantes.

            La Masonería, entonces, le brindó a nuestro hermano el espacio que necesitaba para dar expansión a sus inquietudes espirituales.

            Hasta los 18 años de edad, Manuel de Lima formó parte de la comunidad judía Mikvé Israel, en Curazao. En Caracas, donde permaneció hasta 1843, había libertad de cultos, de modo que se vinculó al judaísmo y su nombre aparece entre los firmantes de una solicitud para establecer el primer cementerio judío de la ciudad. Al parecer fue esa la última vez que participó en el culto religioso de sus antepasados. Desconocemos si en Hamburgo hizo vida judía, ciudad europea donde vivió un par de años.  

Cuando llegó a Chile, en 1845, la religión oficial era el catolicismo romano y estaba prohibido el ejercicio público de cualquier otra.

            Los cristianos protestantes podían celebrar su culto, pero en lugares cerrados, alejados de los ojos de la población nacional.

            Aunque había judíos en Chile y particularmente en Valparaíso, no existía una comunidad organizada.

            De hecho, debió mimetizarse y hacerse pasar por católico para poder contraer matrimonio en 1858.

            Creemos que las necesidades espirituales de nuestro hermano Manuel de Lima fueron satisfechas en la Masonería.

            Por ese entonces, los rituales tenían una connotación claramente religiosa y el Templo masónico era el lugar donde los hermanos se reunían para alabar al Gran Arquitecto del Universo, que por ese entonces no era sino el dios personal de las religiones monoteístas.

            Manuel de Lima lo dice claramente en la Tenida de Instalación de la R. Logia Unión Fraternal, en marzo de 1855, cuando recuerda que la divisa del Taller será para siempre “Dios, Fraternidad y Caridad”, y señala:

“Yo querría poder transmitir a cada uno de ustedes los sentimientos de gratitud de los que me encuentro animado por el Todopoderoso, que con su bondad infinita me ha guiado y sostenido en el camino que debía conducirnos hacia el objetivo al cual aspiramos con toda la fuerza de nuestros deseos”.

¿Qué pasó, entonces, con Manuel de Lima y sus inquietudes espirituales cuando en 1865 dejó la vida activa en su Logia de Valparaíso?

            No lo sabemos, pero sabemos que oraba, pues al final de sus días le escribió a su hermana diciendo: “muchos años hace que no sé lo que significa un shemá Israel que quisiera traducir de muy buena gana para agregar a mi oración favorita”.

            Hemos querido traer a la memoria estos episodios, para recordar que la Masonería fue la primera institución creada en el país donde pudieron reunirse libremente católicos, protestantes y judíos, creyentes todos ellos en la universalidad del amor fraternal y en la posibilidad de instalar la tolerancia como un bien superior para esta tierra que los acogió en su seno.

            La R. L. Patria y Libertad N°36 tiene el honor de ser la custodia del fundador de la Masonería chilena, y en los 106 años transcurridos desde su muerte, ha cumplido con lealtad con la grata obligación que sus fundadores se impusieron de rendirle homenaje periódicamente.

            Manuel de Lima comprendió tempranamente que la acción benéfica de nuestra Orden contribuiría a convertir a nuestro país en un lugar mejor para los seres humanos.

            Encontró en estas tierras del sur del continente su patria y su libertad, lo que quiso inmortalizar proponiendo estas palabras como el nombre de la Logia que se fundó en San Felipe comenzando el siglo XX.

            En una carta que le escribió al hermano Benicio Álamos González el 19 de marzo de 1900, le decía:

            “[…] muero al fin con la íntima convicción de un completo cambio en armonía con la justicia, la razón, la honradez y moralidad. La Religión Sin fanatismo. La libertad del pensamiento […]”.

            Mordechay Abinum de Lima y Sola, que tal era su nombre hebreo, nació en Willemstadt, en la isla de Curazao, en 1818. Hijo de Moisés, curazoleño, y de Sara, oriunda de Ámsterdam, Holanda.

Al igual que ahora, Willemstadt era la ciudad más importante y el puerto principal de este territorio insular, por ese entonces colonia holandesa de las Antillas.

Abandonó su ciudad natal a los 17 años, para dirigirse a La Guaira y de ahí a Caracas, con la finalidad de labrarse un futuro.

Grande ha de haber sido el cambio para el joven Mordechay, al abandonar la tranquilidad de su ínsula para establecerse en la agitada Caracas, cuya arquitectura todavía no se recuperaba del gran cataclismo que la había destruido hacía un cuarto de siglo.

A los 25 años de edad emprendió un nuevo viaje, esta vez para radicarse en Europa, en la vieja ciudad de Hamburgo, que tenía por ese entonces una población de 50 mil habitantes y gran actividad comercial.

A Chile llegó dos años más tarde, estableciéndose en Valparaíso, el principal puerto de la costa pacífica del continente americano. Salvo por la modestia de su arquitectura, Valparaíso nada envidiaba a la milenaria ciudad de Hamburgo en cuanto a su activo comercio y a su población, que superaba los 40 mil habitantes.

Entre los 18 y los 45 años de edad, Manuel de Lima desarrolló su vida y sus sueños en ciudades de importancia, en medio del bullicio y la agitación del comercio.

Hizo, entonces, un cambio sustancial en su vida, cuando se radicó en San Felipe.

Manuel de Lima no lo sabía por ese entonces, pero a partir de 1865 viviría la mitad de su vida en esta ciudad siempre heroica, que por esa época tenía unos seis mil habitantes en su parte urbana.

Vivió del trabajo del trapiche, que mantuvo a orillas del río hasta que en 1877 las aguas arrasaron con su pequeña industria, y más tarde se instaló en la ciudad con una oficina de ensayes.

Tempranamente enamorado de la minería, hasta sus últimos años recorrió la región entre cerros y montañas en busca de minerales, pero su amor, su gran amor, fue siempre la Masonería.

Hemos recordado someramente que Manuel de Lima es considerado el fundador de la Orden en Chile.

Los momentos de esta fundación los reseñó pocos años antes de morir, diciendo:

            “Por los años del 51 al 52, supe casualmente que acababa de formarse por varios Hermanos artesanos de nacionalidad francesa, una Logia con el título distintivo de Etoile du Pacifique bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia; y al visitarla en cumplimiento de mis deberes masónicos, me encontré con otro Hermano visitador perteneciente a una Logia de Gibraltar, el muy querido Hermano A. Bonet, a quien le di una cita para el día después con el objeto de tratar sobre el establecimiento de una nueva Logia, tanto para sirviera de estímulo a la Respetable Logia Etoile du Pacifique, como porque creíamos también – y no sin fundamento – que en una Logia en que se hable la lengua del país natal de sus miembros y no la del país en que se establece, no puede de manera alguna prosperar ni mucho menos infundir los santos principios de nuestra sublime Institución, que estamos llamados a proclamar, y con mucha mayor razón todavía cuando ese país se encuentra dominado por un acentuado fanatismo religioso.

            “El día siguiente y sin perder tiempo, hicimos un llamamiento a los masones ingleses y norteamericanos, residentes en Valparaíso, con el objeto de ver si querían tomar parte en nuestro proyecto de establecer una Logia cuyos trabajos se harían en la lengua del país. Nuestra proposición no tuvo el efecto deseado, y los Hermanos a que me refiero formaron una Logia en instancia con el nombre distintivo de Bethesda, pidiendo su carta constitutiva a California y, después de algún tiempo que no la recibieron de California, la pidieron a Massachusetts.

            “Fracasado nuestro proyecto con los Hermanos a que me refiero, me vi con el Hermano Dubreuil, Venerable Maestro de la Respetable Logia Etoile du Pacifique y le comuniqué mi proyecto que aceptó en todas sus partes; pero como no éramos más que dos y los dos maestros, nos encontramos en la imposibilidad de formar la Logia. Propuse al Hermano Dubreuil que me afiliara a la Logia Etoile du Pacifique y que propondría cinco profanos, que iniciados en los tres primeros grados nos retiraríamos y formaríamos la Logia Unión Fraternal. Esto sucedió pocos meses después.

            “Formada la Logia con el título arriba indicado y nombrados los siete Oficiales, nos dirigimos al Gran Oriente de Francia en petición de nuestra carta constitutiva, suplicándole al mismo tiempo nos permitiera trabajar en idioma del país. Recibimos meses después nuestra Constitución y la facultad de trabajar en castellano, siempre que nuestra correspondencia con el Gran Oriente fuera en francés”.

            Esa etapa de su vida, para nosotros gloriosa, culminó con su participación activa en la fundación de la Gran Logia de Chile, en 1862.

La historia de nuestra ciudad también le reserva un lugar especial, como al pionero que fundió los metales necesarios para que del crisol del espíritu surgiera la llama purificadora de la Masonería.

            En una carta que Víctor Guillermo Ewing le escribiera a nuestro hermano Manuel de Lima el 26 de octubre de 1906, le anunció que había sido elevado al puesto de Gran Maestro y le dijo:

“Creería faltar a uno de mis principales deberes, si no me apresurara a comunicar el inmerecido honor de que he sido objeto, a una de las más puras glorias, a una de las reliquias de nuestra Sub. Inst., cual sois vos, Iltre. Q. H.”. Agregó lo que para nuestro hermano fue una verdadera orden:  “una de las aspiraciones de mi alma es ver levantar un Templo a la Verdad en ese Valle”.

            Atendida la insinuación del Gran Maestro, el 7 de mayo de 1908 Manuel de Lima invitó a los masones de San Felipe a una reunión preparatoria en su casa para intercambiar ideas acerca de la fundación de una logia en esta ciudad. 

Esta fue la última obra de Manuel de Lima, pues el murió el 13 de julio de 1908.

            Un año más tarde, la luz de la Masonería iluminaría San Felipe y Patria y Libertad N°36 daría comienzo a su acción bienhechora que continúa con fuerza hasta el día de hoy.

            Si pudiese estar entre nosotros en este día, quisiéramos creer que nos alentaría a redoblar esfuerzos, repitiendo las palabras que pronunció en Valparaíso en marzo de 1855:

“Animados del deseo de ver a la Masonería volver a tomar su bienhechora influencia, su luz y su moral divina sobre esta parte del globo, todos estos hermanos han trabajado con todo el ardor que pueden inspirar nuestros sublimes principios”.

La Masonería de Chile, en  la celebración de los 152 años de existencia de la Gran Logia de Chile, rinde sincero y fraterno homenaje a Manuel de Lima y Sola, por haber puesto las bases de esta próspera institución, que sigue trabajando hoy día como entonces, por el triunfo de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

Agradecemos la asistencia de las autoridades que han tenido la gentileza de acompañarnos, pues en su presencia renovamos solemnemente los votos voluntariamente contraídos para continuar trabajando por una sociedad mejor, donde siempre reine la paz y el amor fraternal.

Que así sea.

Muchas gracias.

 

Manuel Romo Sánchez

San Felipe, 17 de mayo de 2014.